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lunes, 19 de octubre de 2015

¿Y la salud mental?



El pasado 15 de octubre se conmemoró el Día Internacional de la Salud Mental. Se trata de una fecha dispuesta por la Organización Mundial de la Salud para promover la atención de las personas con enfermedades psiquiátricas y para combatir la discriminación que sufren. Esto es de gran importancia dado que los trastornos psiquiátricos son de los padecimientos que más disfunción provocan entre las personas en edad productiva alrededor de todo el mundo. Por ejemplo, en cualquier empresa es más fácil encontrar ausentismo debido a problemas de ansiedad y depresión que a hipertensión o a enfermedades cardiovasculares en general. 

No quiero decir que otras alteraciones médicas sean menos importantes que los padecimientos psiquiátricos, pero uno se pregunta: ¿por qué no hay una sola campaña publicitaria en la que las enfermedades mentales sean el objeto de atención? Existen leyes que en teoría promueven la prevención y tratamiento de enfermedades psiquiátricas, pero la distancia con la práctica es enorme.

Es como si a las autoridades no les interesara gran cosa el cuidado de los pacientes psiquiátricos: Mal cálculo. Si hicieran números, los encargados de las políticas de salud encontrarían que la productividad y el estado de bienestar general de una población dependen en gran medida de una adecuada salud mental (individual y comunitaria). Sin embargo, la realidad es que parece que a nadie en las altas esferas del poder quiere verse relacionado con palabras como "locura", "ansiedad" o "depresión." Les da miedo o les resulta de mal gusto. 

Lo que queda es promover la divulgación de información de calidad acerca de la salud mental. Nuevamente, es el público general el que debe hacerse cargo de este gran pendiente de las sociedades modernas. Como especialistas del área, nuestro deber es contribuir a este cambio y generar contenidos que ayuden a combatir el estigma que muchas personas sufren día a día en nuestro país.

Cuento con ustedes.

lunes, 30 de marzo de 2015

¿Qué es la automutilación?



La automutilación es una conducta por la cual una persona se hace daño a sí misma a propósito. Es más común en las mujeres que en los varones. Una persona que se autolesiona no tiene la intención de suicidarse, pero está en mayor riesgo de intentar suicidarse si no consigue ayuda.

La automutilación tiende a comenzar en la adolescencia y los primeros años de adultez. Algunas personas pueden autolesionarse algunas veces y no volverlo a hacerlo más. Otras se hacen cada vez más daño y tienen problemas para detenerse.

Los ejemplos de automutilación incluyen:

• Cortase (con una navaja, un cuchillo o cualquier objeto lo suficientemente filoso para cortar la piel)
• Darse puñetazos a sí mismo o a una cosa (como a una pared)
• Quemarse con cigarros, cerillos o velas
• Tirarse y arrancarse el pelo
• Introducir cosas a través de los orificios del cuerpo

Mucha gente se autolesiona porque les da una sensación de alivio. Algunas personas se cortan como una manera de lidiar con un problema. Algunos adolescentes dicen que cuando se autolesionan están tratando de detener sentimientos de soledad, enojo o desesperanza.

Es posible sobreponerse a la necesidad de autolesionarse. Existen otras maneras de encontrar alivio y lidiar con las emociones. Es importante descartar que la persona tenga algún padecimiento psiquiátrico (depresión, trastornos de ansiedad, trastornos psicóticos, problemas del desarrollo, etc.) y hacer una evaluación de su personalidad.

En algunas ocasiones es necesario utilizar medicamentos que ayuden a controlar la impulsividad del paciente; en otros casos se puede iniciar un proceso psicoterapéutico en el que el paciente identifica las emociones, pensamientos y circunstancias que desencadenan los deseos de hacerse daño para posteriormente aprender nuevas estrategias con las cuales hacerles frente.

martes, 24 de marzo de 2015

¿Neurología o Psiquiatría?

La neurología y la psiquiatría son ramas de la medicina que se enfocan en buena medida en el funcionamiento del cerebro. La neurología, en particular, se ocupa de enfermedades como:

  • Dolores de cabeza  (Ej.: migraña)
  • Problemas de circulación cerebral (Ej.: accidentes cerebrovasculares isquémicos o hemorrágicos)
  • Alteraciones del cerebelo (Ej.: ataxia cerebelosa)
  • Enfermedades desmielinizantes (Ej.: esclerosis múltiple)
  • Epilepsias
  • Traumatismos de cráneo
  • Demencias
  • Trastornos en el movimiento (Ej.: enfermedad de Parkinson, enfermedad de Huntington)
  • Afecciones de las raíces nerviosas y padecimientos dolorosos (Ej., neuralgias)
  • Afecciones de los nervios periféricos (Ej., neuropatías)
  • Tumores cerebrales
  • Infecciones del sistema nervioso central (Ej., meningitis, encefalitis)

Un neurólogo ayuda a identificar el origen de los problemas en el sistema nervioso de un paciente. Por ejemplo, la incapacidad para realizar las funciones motoras normales es una alerta de que hay problemas en el sistema nervioso. En estos casos los neurólogos examinan la coordinación, los reflejos y la fuerza muscular.

A diferencia de la psiquiatría, la neurología no se especializa en los trastornos de las emociones, los pensamientos o la conducta. Estas alteraciones conforman una lista muy grande de padecimientos típicamente atendidos por los psiquiatras. Por ejemplo:

  • Depresión
  • Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos
  • Trastorno bipolar
  • Trastornos de ansiedad
  • Trastornos de la conducta alimentaria
  • Trastornos de la personalidad
  • Trastornos de la conducta
  • Demencias
  • Dependencia y abuso de sustancias (drogas, alcohol)
  • Trastornos del sueño
  • Disfunciones sexuales y parafilias

La atención de estos padecimientos requiere un entrenamiento específico y una disposición muy especial dirigida a poder escuchar, observar y ser empático con las personas que los sufren, además de ser capaz de manejar adecuadamente los medicamentos que existen para su tratamiento.

martes, 17 de marzo de 2015

¿Cómo se relaciona la espiritualidad con la salud?

Espiritualidad es la manera en la que usted logra encontrar significado, esperanza, alivio y paz interior en su vida. Muchas personas encuentran espiritualidad a través de la religión. Otras la encuentran a través de la música, el arte o de una conexión con la naturaleza. Otros la encuentran en sus valores y principios.
Nadie sabe con seguridad como se relaciona la espiritualidad con la salud. Sin embargo, parecer ser que el cuerpo, la mente y el espíritu están conectados. La salud de cualquiera de estos elementos parece afectar la salud de los demás.

Algunas investigaciones muestran que cosas como las creencias positivas, el alivio y la fuerza que da la religión, la meditación y el rezo pueden contribuir a la curación y a un sentido de bienestar. Mejorar su salud espiritual puede que no le cure una enfermedad, pero le ayudará a sentirse mejor, a prevenir algunos problemas de salud y también le ayudará a afrontar la enfermedad y la muerte.
Si usted desea mejorar su salud espiritual es posible que usted quiera intentar las siguientes ideas:

  • Identifique las cosas en su vida que le dan un sentido de paz interior, alivio, fuerza, amor y conexión.

  • Todos los días haga tiempo para hacer las cosas que lo ayudan espiritualmente. Estas pueden incluir el servicio comunitario o de voluntariado, rezar, meditar, leer libros que lo inspiren, tomar caminatas en la naturaleza, tener tiempo a solas para pensar, hacer yoga, jugar algún deporte o ir a algún servicio religioso.

Si a usted le están tratando alguna enfermedad es importante para su médico saber cómo su espiritualidad puede estar afectando sus sentimientos y pensamientos acerca de su situación médica. Si usted cree que sus creencias espirituales están afectando las decisiones de su cuidado de salud o su capacidad para seguir las recomendaciones de su médico hable con él.

Si usted tiene creencias espirituales, inquietudes o preocupaciones que le estén ocasionando estrés hable con su médico. Su médico querrá ayudarlo. Si su médico no lo puede ayudar con estos asuntos, él o ella puede ser que pueda sugerirle hablar con alguien más que sí pueda.

lunes, 9 de marzo de 2015

¿Cómo puedo mejorar mi salud emocional?

Primero, trate de reconocer sus emociones y comprender por qué las está teniendo. Descifrar las causas de la tristeza, estrés y ansiedad en su vida le pueden ayudar a manejar su salud emocional. Los siguientes consejos son útiles:

Exprese sus sentimientos de manera apropiada. Si los sentimientos de estrés, tristeza o ansiedad le están causando problemas físicos, guardar estos sentimientos dentro de sí puede hacer que usted se sienta peor. Está bien dejar que sus seres queridos sepan cuando hay algo que a usted le está molestando. Sin embargo, tenga en cuenta que sus familiares y amigos pueden no ser capaces de ayudarle a lidiar con sus sentimientos apropiadamente. En estos momentos, pídale a alguien que no esté involucrado en la situación —tal como un profesional de la salud mental— consejo y apoyo para ayudar a mejorar su salud emocional.

Desarrolle tolerancia ante la adversidad. La gente con tolerancia ante la adversidad es capaz de lidiar con el estrés de manera sana. La tolerancia ante la adversidad puede aprenderse y fortalecerse por medio de estrategias distintas. Estas incluyen tener apoyo emocional, mantener una imagen positiva de si mismo, aceptar el cambio y poner las cosas en perspectiva.

Calme su mente y su espíritu. Los métodos de relajación tales como la meditación son maneras útiles para balancear las emociones. La meditación es una forma de pensamiento guiado. Puede tomar muchas formas. Por ejemplo, usted puede hacerla haciendo ejercicio, estirándose y respirando profundamente.

Cuide de sí mismo. Para tener buena salud emocional es importante cuidar su cuerpo teniendo una rutina regular para hacer comidas saludables, dormir lo suficiente y hacer ejercicio para aliviar la tensión acumulada. Evite comer en exceso y no abuse de las drogas o el alcohol.

Recuerde: ¡Mejorar su salud mental puede ser menos complicado de lo que usted cree!

martes, 3 de marzo de 2015

Alimentos para una mejor salud mental



Los estudios sobre la conexión "alimentos-estado de ánimo" han sido limitados y han mostrado resultados variados. Debido a que todavía quedan tantas preguntas, no se recomiendan los cambios alimenticios como sustituto de un tratamiento profesional para los problemas de salud mental como la depresión.
Las limitadas evidencias sugieren que determinados nutrientes pueden contribuir con el bienestar emocional. Todos estos nutrientes son parte de una dieta equilibrada. Es probable que una nutrición apropiada lo haga sentir mejor física y emocionalmente.

Los ácidos grasos omega-3 se encuentran en los pescados como el salmón. También pueden encontrarse las nueces.

El triptófano es un aminoácido que el cuerpo necesita para poder producir una sustancia química que se llama serotonina. Los estudios han examinado el uso del triptófano para tratar la depresión, pero no hay suficiente evidencia científica para recomendar su uso. El triptófano puede encontrarse en las carnes rojas, los productos lácteos y la soya.

El magnesio es un nutriente que ayuda al cuerpo a producir energía. También ayuda a que los músculos, las arterias y el corazón funcionen en forma adecuada. Algunos investigadores están estudiando si los pacientes que toman magnesio adicional se recuperan con mayor rapidez de la depresión. El magnesio puede encontrarse en alimentos como las verduras de hojas verdes, las nueces y los aguacates.

El ácido fólico y la vitamina B-12 son vitaminas B que desempeñan un papel importante en el metabolismo (el ritmo de los procesos del cuerpo) y en la producción de células sanguíneas. También están relacionados con unas sustancias químicas que se llaman dopamina y noradrenalina.  Aumentar los niveles de ácido fólico y vitamina B-12 de una persona puede aumentar su respuesta a los medicamentos que tratan la depresión. El ácido fólico se encuentra en alimentos como las verduras de hojas verdes y las frutas. La vitamina B-12 se encuentra principalmente en el pescado, los mariscos, la carne y los productos lácteos.

¡No perdemos nada comiendo mejor!