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jueves, 24 de septiembre de 2015

Más sobre la receta médica

Siguiendo comentando acerca de las prácticas de los dependientes de farmacias al surtir medicamentos, es importante saber que de acuerdo al artículo 31 del Reglamentos de Insumos para la Salud, cuando una receta indica la marca comercial de un medicamento, la farmacia que la surta está obligada a ajustarse a la información de la receta, y sólo podrá hacerse cambio de marca cuando lo autorice expresamente el médico que la firmó.

En nuestros días es la regla y no la excepción que los dependientes farmacéuticos hagan "sugerencias" relacionadas con el cambio de marca de los medicamentos indicados en las recetas. Por ejemplo: de una marca original a una genérica, o de una genérica a otra también genérica.


Un caso aún más grave es el previsto por el Código Penal, cuando un dependiente farmacéutico sustituya la medicina específicamente indicada en la receta por otra que sea dañina o evidentemente inapropiada al padecimiento para el cual se prescribió. 

En otras muchas ocasiones los dependientes afirman que el medicamento indicado en la receta está "de faltante" o incluso que está "descontinuado". Atención: 1) Es sumamente inusual que un fabricante deje de producir (descontinuar) un medicamento. 2) El que la farmacia en cuestión no tenga en existencia en ese momento el medicamento solicitado no significa que esté "de faltante", es decir, que el fabricante no lo esté distribuyendo. En ambos casos le sugiero que simplemento intente surtir su receta en otra farmacia.





lunes, 10 de agosto de 2015

Requisitos para adquirir medicamentos "psicotrópicos" en México

En México, los medicamentos llamados “psicotrópicos” por La Ley Federal de Salud requieren extrictamente del uso de una receta médica que contenga los siguientes datos del médico: 

Nombre
Dirección del consultorio
Número de teléfono
Número de Cédula Profesional
Firma 


En algunos casos, la receta tiene una vigencia de treinta días y puede usarse en una sola ocasión. Los medicamentos que aplican en este ejemplo son: clonazepam, diazepam, alprazolam, etc. 

En otros casos, la receta tiene una vigencia de seis meses y puede usarse en tres ocasiones antes de que sea retenida en la farmacia. Algunos fármacos en este ejemplo son: imipramina, amitriptilina, litio, clozapina, risperidona, etc. 


La Ley Federal de Salud NO dice que en la receta deba incluirse la edad, peso o diagnóstico del paciente. Es más, estrictamente hablando el nombre del paciente no es indispensable. Desde mi punto de vista, el que muchas farmacias registren los datos personales de quien compra el medicamento es una intrución a la privacidad del paciente.



lunes, 18 de mayo de 2015

¿Mi médico está certificado?

Los médicos tienen un título universitario de grado en medicina después de graduarse de una facultad de medicina acreditada. Un internado es un programa de capacitación de un año después de la facultad de medicina. El internado y el servicio social son los requisitos mínimos que se requieren para obtener una cédula profesional de médico. 
Existen requisitos estrictos para obtener la cédula profesional de médico, la cual le permite ejercer la medicina y recetar fármacos. Otros profesionales de la salud como aquellos dedicados a la psicología y la enfermería NO pueden recetar fármacos, y si lo hacen están violando la Ley Federal de Salud.
Algunos médicos completan una residencia en una especialidad después de terminar su servicio social, lo cual implica varios años más de capacitación y educación después de la facultad de medicina. La educación para cada especialidad lleva entre 3 y 7 años de residencia después de la escuela de medicina. 
En México, la formación por especialidades está regulada por el Comité Normativo Nacional de Especialidades Médicas, A.C.(http://www.conacem.org.mx/consejos-de-especialidades-medicas.html). Dicho comité integra a los Consejos que certifican periódicamente a los diferentes tipos de especialistas. 
Los Consejos de Especialidades ratifican los estándares que permiten a los médicos obtener un certificado para la práctica una especialidad. Cuando un médico cumple con dichos requisitos (un cierto nivel de educación, experiencia y pruebas especializadas de conocimiento y habilidades) se le denomina “Certificado” por el Consejo correspondiente de su especialidad.
En el caso de la Psiquiatría, el Consejo encargado es el Consejo Mexicano de Psiquiatría (CMP). En su página de Internet (http://www.consejomexicanopsiquiatria.org.mx) el CMP publica la lista de médicos psiquiatras certificados por dicho organismo.

Usted está en su derecho de preguntarle a su médico acerca de su formación y capacitación. Recuerde: el ejercicio de la medicina sin una licencia o haciéndose pasar por un médico es un delito.

miércoles, 22 de abril de 2015

Las emociones y la salud



Hablar de sus emociones en el consultorio cuando usted acude a una cita por molestias físicas es más importante de lo que piensa. Aunque es probable que no esté acostumbrado a hablar con su médico sobre sus sentimientos o sobre los problemas en su vida personal, para su médico es de mucha utilidad saber si usted está estresado, ansioso o preocupado. Estos estados emocionales pueden influir negativamente en el curso de enfermedad, y es importante ser honesto con su médico si usted está teniendo estos sentimientos.

Primero que nada, el médico tendrá que asegurarse de que sus síntomas físicos no sean causados por otros problemas de salud. Si no es así, entonces usted y su médico pueden ocuparse de las causas emocionales de sus síntomas. El médico le puede sugerir maneras de tratar molestias mientras ambos trabajan juntos para mejorar su salud emocional.

Si sus sentimientos negativos no desaparecen y sus molestias físicas continúan, entonces es conveniente que su médico lo refiera con un alguien especializado en la salud mental que pueda apoyarlo para sentirse mejor.

Recuerde: no subestime la importancia de las emociones negativas como factores que pueden desencadenar malestar en su cuerpo. 

lunes, 30 de marzo de 2015

¿Qué es la automutilación?



La automutilación es una conducta por la cual una persona se hace daño a sí misma a propósito. Es más común en las mujeres que en los varones. Una persona que se autolesiona no tiene la intención de suicidarse, pero está en mayor riesgo de intentar suicidarse si no consigue ayuda.

La automutilación tiende a comenzar en la adolescencia y los primeros años de adultez. Algunas personas pueden autolesionarse algunas veces y no volverlo a hacerlo más. Otras se hacen cada vez más daño y tienen problemas para detenerse.

Los ejemplos de automutilación incluyen:

• Cortase (con una navaja, un cuchillo o cualquier objeto lo suficientemente filoso para cortar la piel)
• Darse puñetazos a sí mismo o a una cosa (como a una pared)
• Quemarse con cigarros, cerillos o velas
• Tirarse y arrancarse el pelo
• Introducir cosas a través de los orificios del cuerpo

Mucha gente se autolesiona porque les da una sensación de alivio. Algunas personas se cortan como una manera de lidiar con un problema. Algunos adolescentes dicen que cuando se autolesionan están tratando de detener sentimientos de soledad, enojo o desesperanza.

Es posible sobreponerse a la necesidad de autolesionarse. Existen otras maneras de encontrar alivio y lidiar con las emociones. Es importante descartar que la persona tenga algún padecimiento psiquiátrico (depresión, trastornos de ansiedad, trastornos psicóticos, problemas del desarrollo, etc.) y hacer una evaluación de su personalidad.

En algunas ocasiones es necesario utilizar medicamentos que ayuden a controlar la impulsividad del paciente; en otros casos se puede iniciar un proceso psicoterapéutico en el que el paciente identifica las emociones, pensamientos y circunstancias que desencadenan los deseos de hacerse daño para posteriormente aprender nuevas estrategias con las cuales hacerles frente.

martes, 24 de marzo de 2015

¿Neurología o Psiquiatría?

La neurología y la psiquiatría son ramas de la medicina que se enfocan en buena medida en el funcionamiento del cerebro. La neurología, en particular, se ocupa de enfermedades como:

  • Dolores de cabeza  (Ej.: migraña)
  • Problemas de circulación cerebral (Ej.: accidentes cerebrovasculares isquémicos o hemorrágicos)
  • Alteraciones del cerebelo (Ej.: ataxia cerebelosa)
  • Enfermedades desmielinizantes (Ej.: esclerosis múltiple)
  • Epilepsias
  • Traumatismos de cráneo
  • Demencias
  • Trastornos en el movimiento (Ej.: enfermedad de Parkinson, enfermedad de Huntington)
  • Afecciones de las raíces nerviosas y padecimientos dolorosos (Ej., neuralgias)
  • Afecciones de los nervios periféricos (Ej., neuropatías)
  • Tumores cerebrales
  • Infecciones del sistema nervioso central (Ej., meningitis, encefalitis)

Un neurólogo ayuda a identificar el origen de los problemas en el sistema nervioso de un paciente. Por ejemplo, la incapacidad para realizar las funciones motoras normales es una alerta de que hay problemas en el sistema nervioso. En estos casos los neurólogos examinan la coordinación, los reflejos y la fuerza muscular.

A diferencia de la psiquiatría, la neurología no se especializa en los trastornos de las emociones, los pensamientos o la conducta. Estas alteraciones conforman una lista muy grande de padecimientos típicamente atendidos por los psiquiatras. Por ejemplo:

  • Depresión
  • Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos
  • Trastorno bipolar
  • Trastornos de ansiedad
  • Trastornos de la conducta alimentaria
  • Trastornos de la personalidad
  • Trastornos de la conducta
  • Demencias
  • Dependencia y abuso de sustancias (drogas, alcohol)
  • Trastornos del sueño
  • Disfunciones sexuales y parafilias

La atención de estos padecimientos requiere un entrenamiento específico y una disposición muy especial dirigida a poder escuchar, observar y ser empático con las personas que los sufren, además de ser capaz de manejar adecuadamente los medicamentos que existen para su tratamiento.

martes, 17 de marzo de 2015

¿Cómo se relaciona la espiritualidad con la salud?

Espiritualidad es la manera en la que usted logra encontrar significado, esperanza, alivio y paz interior en su vida. Muchas personas encuentran espiritualidad a través de la religión. Otras la encuentran a través de la música, el arte o de una conexión con la naturaleza. Otros la encuentran en sus valores y principios.
Nadie sabe con seguridad como se relaciona la espiritualidad con la salud. Sin embargo, parecer ser que el cuerpo, la mente y el espíritu están conectados. La salud de cualquiera de estos elementos parece afectar la salud de los demás.

Algunas investigaciones muestran que cosas como las creencias positivas, el alivio y la fuerza que da la religión, la meditación y el rezo pueden contribuir a la curación y a un sentido de bienestar. Mejorar su salud espiritual puede que no le cure una enfermedad, pero le ayudará a sentirse mejor, a prevenir algunos problemas de salud y también le ayudará a afrontar la enfermedad y la muerte.
Si usted desea mejorar su salud espiritual es posible que usted quiera intentar las siguientes ideas:

  • Identifique las cosas en su vida que le dan un sentido de paz interior, alivio, fuerza, amor y conexión.

  • Todos los días haga tiempo para hacer las cosas que lo ayudan espiritualmente. Estas pueden incluir el servicio comunitario o de voluntariado, rezar, meditar, leer libros que lo inspiren, tomar caminatas en la naturaleza, tener tiempo a solas para pensar, hacer yoga, jugar algún deporte o ir a algún servicio religioso.

Si a usted le están tratando alguna enfermedad es importante para su médico saber cómo su espiritualidad puede estar afectando sus sentimientos y pensamientos acerca de su situación médica. Si usted cree que sus creencias espirituales están afectando las decisiones de su cuidado de salud o su capacidad para seguir las recomendaciones de su médico hable con él.

Si usted tiene creencias espirituales, inquietudes o preocupaciones que le estén ocasionando estrés hable con su médico. Su médico querrá ayudarlo. Si su médico no lo puede ayudar con estos asuntos, él o ella puede ser que pueda sugerirle hablar con alguien más que sí pueda.

lunes, 9 de marzo de 2015

¿Cómo puedo mejorar mi salud emocional?

Primero, trate de reconocer sus emociones y comprender por qué las está teniendo. Descifrar las causas de la tristeza, estrés y ansiedad en su vida le pueden ayudar a manejar su salud emocional. Los siguientes consejos son útiles:

Exprese sus sentimientos de manera apropiada. Si los sentimientos de estrés, tristeza o ansiedad le están causando problemas físicos, guardar estos sentimientos dentro de sí puede hacer que usted se sienta peor. Está bien dejar que sus seres queridos sepan cuando hay algo que a usted le está molestando. Sin embargo, tenga en cuenta que sus familiares y amigos pueden no ser capaces de ayudarle a lidiar con sus sentimientos apropiadamente. En estos momentos, pídale a alguien que no esté involucrado en la situación —tal como un profesional de la salud mental— consejo y apoyo para ayudar a mejorar su salud emocional.

Desarrolle tolerancia ante la adversidad. La gente con tolerancia ante la adversidad es capaz de lidiar con el estrés de manera sana. La tolerancia ante la adversidad puede aprenderse y fortalecerse por medio de estrategias distintas. Estas incluyen tener apoyo emocional, mantener una imagen positiva de si mismo, aceptar el cambio y poner las cosas en perspectiva.

Calme su mente y su espíritu. Los métodos de relajación tales como la meditación son maneras útiles para balancear las emociones. La meditación es una forma de pensamiento guiado. Puede tomar muchas formas. Por ejemplo, usted puede hacerla haciendo ejercicio, estirándose y respirando profundamente.

Cuide de sí mismo. Para tener buena salud emocional es importante cuidar su cuerpo teniendo una rutina regular para hacer comidas saludables, dormir lo suficiente y hacer ejercicio para aliviar la tensión acumulada. Evite comer en exceso y no abuse de las drogas o el alcohol.

Recuerde: ¡Mejorar su salud mental puede ser menos complicado de lo que usted cree!

martes, 3 de marzo de 2015

Alimentos para una mejor salud mental



Los estudios sobre la conexión "alimentos-estado de ánimo" han sido limitados y han mostrado resultados variados. Debido a que todavía quedan tantas preguntas, no se recomiendan los cambios alimenticios como sustituto de un tratamiento profesional para los problemas de salud mental como la depresión.
Las limitadas evidencias sugieren que determinados nutrientes pueden contribuir con el bienestar emocional. Todos estos nutrientes son parte de una dieta equilibrada. Es probable que una nutrición apropiada lo haga sentir mejor física y emocionalmente.

Los ácidos grasos omega-3 se encuentran en los pescados como el salmón. También pueden encontrarse las nueces.

El triptófano es un aminoácido que el cuerpo necesita para poder producir una sustancia química que se llama serotonina. Los estudios han examinado el uso del triptófano para tratar la depresión, pero no hay suficiente evidencia científica para recomendar su uso. El triptófano puede encontrarse en las carnes rojas, los productos lácteos y la soya.

El magnesio es un nutriente que ayuda al cuerpo a producir energía. También ayuda a que los músculos, las arterias y el corazón funcionen en forma adecuada. Algunos investigadores están estudiando si los pacientes que toman magnesio adicional se recuperan con mayor rapidez de la depresión. El magnesio puede encontrarse en alimentos como las verduras de hojas verdes, las nueces y los aguacates.

El ácido fólico y la vitamina B-12 son vitaminas B que desempeñan un papel importante en el metabolismo (el ritmo de los procesos del cuerpo) y en la producción de células sanguíneas. También están relacionados con unas sustancias químicas que se llaman dopamina y noradrenalina.  Aumentar los niveles de ácido fólico y vitamina B-12 de una persona puede aumentar su respuesta a los medicamentos que tratan la depresión. El ácido fólico se encuentra en alimentos como las verduras de hojas verdes y las frutas. La vitamina B-12 se encuentra principalmente en el pescado, los mariscos, la carne y los productos lácteos.

¡No perdemos nada comiendo mejor!

lunes, 23 de febrero de 2015

¿Qué hacer después de un intento suicida?

Esta guía le dará algunos puntos importantes de cómo cuidarse y de cómo cuidar a su ser querido después de un intento de suicidio. Después de un evento de este tipo, usted debe estar al pendiente si su familiar:

  • Tiene acceso a un arma, a medicaciones o a otros medios de suicidio.
  • Ha dejado de tomar medicinas que le fueron recetadas.
  • Ha dejado de ver a su psiquiatra.
  • Ha escrito una nota suicida o un testamento.
  • Ha regalado sus posesiones.
  • Ha estado o está en una relación tormentosa.
  • Tiene el aniversario del fallecimiento de alguien en un futuro cercano.
  • Empezó a abusar de drogas o alcohol.

Haga que la seguridad sea una prioridad para el familiar que se está recuperando de una tentativa de suicidio. Las investigaciones han demostrado que una persona que ya ha intentado terminar con su vida tiene un riesgo mucho más alto de suicidarse en el futuro.
La seguridad, es en última instancia, responsabilidad del individuo, pero para una persona con tendencias suicidas es difícil tomar buenas decisiones. Como miembro de la familia, usted puede ayudar a que su ser querido tome buenas decisiones que reduzcan el riesgo de un suicidio. Para prevenir el riesgo de que la persona se haga daño a si misma considere lo siguiente:

  • Las armas son de alto riesgo y deben ser llevadas fuera del hogar y puestas en un lugar seguro.
  • Elimine medicinas que no estén siendo utilizadas.
  • El uso o el abuso del alcohol puede disminuir inhibiciones y hacer que la gente actúe de una forma más libre. Si es posible, elimine completamente el alcohol en su hogar.

Después de un intento de suicidio, un plan de seguridad debe ser creado para ayudar a prevenir otro intento. El plan debe ser un esfuerzo común entre su familiar y su psiquiatra.Como miembro de la familia, sepa el plan de seguridad de su pariente y entienda su papel en él, incluyendo:

  • Identificar qué tipo de eventos afectan emocionalmente al miembro de su familia (por ejemplo, el aniversario de una pérdida o el estrés de una relación).
  • Crear red de recursos para el miembro de su familia con profesionales de la salud, familia y amigos.
  • Promover la comunicación y el respecto en la relación con su familiar.

Recuerde: No pierda la visión de ayudar a su familiar en todas las formas que le sean posibles.

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Cómo pueden mis emociones afectar mi salud?

Su cuerpo responde a la manera como usted piensa, siente y actúa. Esto con frecuencia se denomina Conexión Mente-Cuerpo. Los siguientes síntomas pueden ser evidencia de que su salud emocional está desequilibrada:

  • Dolor de espalda
  • Cambios en el apetito
  • Dolor en el pecho
  • Estreñimiento o diarrea
  • Resequedad en la boca
  • Cansancio excesivo
  • Malestares y dolores generalizados
  • Dolores de cabeza
  • Presión arterial (sanguínea) elevada
  • Insomnio (dificultad para dormir)
  • Mareos
  • Palpitaciones, es decir, una sensación de que su corazón late aceleradamente
  • Problemas sexuales
  • Sensación de "falta de aire"
  • Tensión en el cuello
  • Sudoración
  • Malestar estomacal
  • Subir o bajar de peso

La mala salud emocional puede debilitar su sistema inmune haciendo que a usted le den más resfriados y otras infecciones durante épocas emocionalmente difíciles. Además, cuando usted se siente estresado, ansioso o perturbado, puede no cuidar de su salud como debiera. Puede no sentir deseos de hacer ejercicio, comer comidas nutritivas o tomar el medicamento que su médico le receta. Abusar del alcohol, tabaco u otras drogas también puede ser una señal de una salud emocional mala.

… No darle la suficiente importancia a sus emociones puede ser un error.

martes, 30 de diciembre de 2014

Mitos y realidades sobre las enfermedades mentales.



A menudo la gente tiene miedo de hablar sobre la salud mental porque hay muchos malentendidos sobre las enfermedades mentales.

Es importante conocer las realidades para eliminar la discriminación y para empezar a tratar a la gente con enfermedades mentales con respeto y dignidad. He aquí algunos mitos y realidades comunes sobre la salud mental.

Mito: No hay esperanza para la gente con enfermedades mentales.
Realidad: Hay más tratamientos y estrategias para la gente con problemas de salud mental que nunca antes. Las personas con este tipo de dificultades pueden llevar vidas activas y productivas.

Mito: No puedo hacer nada por alguien con una enfermedad mental.
Realidad: Podemos hacer mucho más de lo que piensa la mayoría de la gente. Comenzando por la forma en que actuamos y hablamos, podemos crear un ambiente que dé fuerzas a la gente y promueva una buena salud mental. Conozca toda la verdad sobre la salud mental y compártala con otros, especialmente si oye algo que no es cierto.

Mito: La gente con enfermedades mentales es violenta e impredecible.
Realidad: La gran mayoría de la gente en esta situación no es más violenta que cualquier otra persona. Hay grandes probabilidades de que usted conozca a alguien con una enfermedad mental y usted ni siguiera lo sepa.

Mito: Las enfermedades mentales no pueden afectarme.
Realidad: Las enfermedades mentales son sorprendentemente comunes. Las enfermedades mentales no discriminan y pueden afectar a cualquiera.

Mito: Enfermedad mental equivale a retraso mental.
Realidad: Son dos trastornos diferentes. Un diagnóstico de retraso mental se caracteriza por las limitaciones en el funcionamiento intelectual y por dificultades con ciertas destrezas de la vida cotidiana. Por contraste, la gente con enfermedades mentales – condiciones de salud que pueden conllevar cambios en el pensamiento, humor y comportamiento de la persona – presenta gran variedad de funcionamiento intelectual, exactamente como con la población general.

Mito: Las enfermedades mentales aparecen como consecuencia de la debilidad de carácter.
Realidad: Las enfermedades mentales son producto de la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales. Los estudios científicos muestran que los factores genéticos y biológicos están asociados con la esquizofrenia, depresión y alcoholismo. Influencias sociales como la pérdida de un ser querido o del empleo también pueden contribuir al desarrollo de varios trastornos.

Mito: La gente con enfermedades mentales no pueden tolerar el estrés de tener un empleo.
Realidad: En esencia, todos los empleos son estresantes hasta cierto punto. La productividad se maximiza cuando hay una buena combinación entre las necesidades del empleado y las condiciones de trabajo, tenga o no la persona carencias de salud mental.

Mito: Una vez la gente muestra enfermedades mentales, nunca se recupera.
Realidad: Estudios científicos muestran que la mayoría de gente con enfermedades mentales mejora y muchos se recuperan por completo. La recuperación se refiere al proceso por el cual la persona es capaz de vivir, trabajar, aprender, y participar íntegramente en su comunidad. Para algunas personas, la recuperación es la capacidad de vivir una vida realizadora y productiva. Para otros, la recuperación implica la reducción o completa desaparición de los síntomas.

Mito: Los niños no experimentan las enfermedades mentales. Sus acciones son sólo el producto de una mala educación en la casa.
Realidad: En un porcentaje considerable de casos, los síntomas de enfermedad mental (por ejemplo, trastornos de ansiedad) comienzan desde la infancia y la adolescencia.

Mito: Los niños se comportan mal o fallan en la escuela para atraer la atención.
Realidad: Los problemas de comportamiento pueden ser síntomas de trastornos psiquiátricos y no de estrategias para atraer la atención. Estos niños pueden tener éxito en la escuela con la comprensión y atención médica adecuada.

viernes, 29 de agosto de 2014

Los adolescentes con Trastorno por Déficit de Atención (TDAH)


Los adolescentes con TDAH actúan sin pensar, son hiperactivos y tienen problemas de concentración. Pueden entender lo que se espera de ellos pero tienen dificultades para completar las tareas, ya que les cuesta estarse quietos, prestar atención y atender a los detalles.


El TDAH antes se conocía como trastorno por déficit de atención(o TDA). En 1994, se le adjudicó un nuevo nombre y se dividió en tres categorías o subtipos, cada una asociada a un patrón de comportamiento característico:

1. De tipo inatento, entre cuyos signos se incluyen los siguientes:


·         incapacidad para prestar atención a los detalles o tendencia a cometer errores en los trabajos escolares u otras actividades por simple descuido


·         dificultad para mantener la atención de forma continua en las tareas escolares o del hogar


·         apariencia de "no escuchar" lo que se le dice


·         dificultad para seguir instrucciones


·         problemas de organización


·         desagrado y/o tendencia a evitar las actividades que requieren esfuerzo mental


·         tendencia a perder objetos, como cuadernos, tareas escolares, celulares


·         dispersión y facilidad para distraerse